El calabacín, al igual que el resto de las verduras, tiene una gran cantidad de agua (casi un 95%). Su aporte calórico es muy bajo. No tiene ningún interés nutricional atendiendo al aporte en macronutrientes, pero sí puede contribuir de forma significativa en la ingesta de minerales (sobre todo potasio) y de vitaminas (en especial ácido fólico).

Los calabacines más comunes son verdes y alargados, pero en otros mercados se pueden encontrar más pequeños (casi redondos) y amarillos.