La producción y facturación de pan, bollería y pastelería sigue creciendo. La Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería (ASEMAC) ha publicado un informe en el que se recoge que cada español consume alrededor de nueve kilos de productos de bollería y pastelería al año.
Según se ve en el informe, existe una correlación entre producción y facturación. Es un crecimiento, en ambos casos, equitativo desde 2012, con una «tendencia positiva». En facturación, respecto a 2017, ha habido un incremento del 1,1%, que se traduce en 855.761 euros, en pan. En el caso de la bollería, también respecto a los ingresos, el incremento ha sido del 4,8%.

«El informe de Asemac demuestra que la producción y facturación de estos alimentos continúa en aumento.»

Del lado del consumo, según los datos oficiales del Informe de Consumo Alimentario en 2018 con una muestra de 12.500 hogares, cada español consume en casa 5,89 kilos de bollos y pasteles al año (no se precisa si todos ellos de producción industrial), lo que supone un 0,3 % más que el año anterior.
Según los datos, la producción del pan ha crecido un 0,5% respecto al año anterior, y a la bollería y pastelería yn 2,9%, traduciéndose en 791.136 y 178.383, respectivamente. A pesar, de estos datos, la asociación afirma que ha habido «un descenso del pan» en los hogares.
Además, existe un mayor consumo en los hogares de bollos y pasteles. Es una cifra que ronda los 12.500, suponiendo un 0,3% más. También hay una comparación entre los productos envasados y los comprados a granel, ganado los primeros con una diferencia de 3,05 kilogramos.
En cuanto al perfil de quiénes son los que más bollería consume, se posiciona de primero los adultos independientes, que toman hasta casi 9,5 kilos por año. Los habitantes de Baleares y la Comunidad de Madrid son los que más superan la media nacional, mientras que los que menos interés tienen en estos productos son los riojanos y los canarios.
Los datos han sido conseguidos para el Plan de Colaboración para la Mejora de la Composición de los Alimentos y Bebidas, que buscan una reducción de azúcares añadidos, sal y grasas saturadas. Según la última actualización de la pirámide de la alimentación, que realiza la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), la bollería industrial se encuentra en su vértice: no es necesario consumirlos y en caso de hacerlo se recomienda que sea de una forma ocasional, no más de una vez a la semana y de forma moderada.
Almudena Santos

Fuente. diario «Las Provincias»
https://www.lasprovincias.es