Conocido como col romanesco, brócoli romanesco, coles de torre o, simplemente romanesco, es una agradable hortaliza con un característico diseño fractal o patrón geométrico que se auto-replica en una espiral de proporción aurea.

Puede verse cada vez más presente en algunos mercados, aunque todavía no es tan conocido como otras verduras como la coliflor y el brócoli. En general, el romanesco tiene cada vez más aceptación, además de por su belleza, debido a su sabor más suave y ligeramente dulce que en la coliflor blanca, pero sobre todo porque destaca en beneficios nutricionales y como es saciante y aporta pocas calorías es muy consumida en especial en dietas para adelgazar.

El romanesco se encuentra principalmente fresco durante el otoño e invierno, siendo una verdura de temporada de los meses más fríos. Aquí tienes Romanesco Ecológico. Tiene un periodo de recolección más corto que el resto de las coliflores ya que la pre-inflorescencia, por la incidencia directa de la radiación solar, tiende a abrirse y adquirir tonos rojizos.

En este artículo te vamos a descubrir cuáles son los nutrientes del romanesco, qué propiedades beneficiosas posee, como es mejor cocinarlo para aprovechar sus bondades y las contraindicaciones del consumo de romanesco.

Valor nutricional del romanesco

Es una hortaliza de bajo poder calórico, muy rica en fibra y vitaminas A, del grupo B y C. Puede consumirse tanto cruda o cocida, considerando que el valor nutricional puede cambiar a raíz de la cocción o de la manera en la que se prepare.

Por cada 100 gramos el romanesco tiene aproximadamente:

Proteínas: 2,48 gr; Lípidos: 0,34 gr; Glúcidos: 4,55 gr; Hidratos de carbono: 5,4 gr; Calcio: 22 mgr; Fósforo: 72 mgr; Hierro 1,1 mgr; Vitamina A: 90 UI; Vitamina B1: 110 mgr; Vitamina B2: 100 mgr; Vitamina C: 69 mgr; Potasio: 395 mg; Magnesio: 72 mg. El aporte de Fibra es de 2 gramos.

El romanesco tiene un valor energético de tan solo 32 calorías.

Algunos valores son muy similares a la coliflor y al brócoli, aunque destaca en una proporción mayor de algunos nutrientes como calcio, hierro y magnesio, lo que la transforma en una hortaliza muy aconsejable como complemento de las anteriores.

10 beneficios del consumo de romanesco

Las dos propiedades principales del romanesco son:

  1. Antioxidante: Los elementos fotoquímicos de su composición, como beta-caroteno, índoles e isotiocianato, lo vuelven recomendable para la prevención de enfermedades degenerativas y para el estímulo del sistema inmune. Esta característica también promueve la formación de enzimas que eliminan las toxinas.
  2. Adelgazante: Lo que lo hace un elemento clave en las dietas de adelgazamiento es su bajo valor energético y propiedades diuréticas, en comparación con el gran aporte de vitaminas y minerales que posee esta verdura.

En la misma línea, el poder antioxidante y los aportes nutritivos con bajo poder calórico, lo hacen un alimento que contribuye a:

  1. Fortalecer el sistema inmune, por la acción de los folatos que participan en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.
  2. Facilitar la eliminación de desechos y evitar la retención de líquidos, pues más del 90% del romanesco es agua.
  3. Favorecer el tránsito intestinal, con el aporte de fibras y las vitaminas del grupo B que colabora en el funcionamiento del sistema digestivo.
  4. Mejorar el aspecto de la piel, con la contribución, entre otras, de las vitaminas del grupo B, que se relaciona con la producción de anticuerpos y glóbulos rojos, así como con la producción de energía y el mantenimiento del tejido epitelial de las mucosas y el buen estado de la piel.
  5. Mantener estables los niveles de azúcar en sangre (glucemia).
  6. Prevenir la osteoporosis y mejorar la salud de los huesos, por la acción de ácido fólico o B9 que interviene en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos, favoreciendo la absorción del hierro.
  7. Mejorar las capacidades cognitivas (entre las que se encuentran la memoria, el aprendizaje o el lenguaje) y prevenir su deterioro. El aporte vitaminas es importante para metabolizar los hidratos de carbono, por lo que el bajo contenido de estos en el romanesco contribuye mejorar el metabolismo y evitar alteraciones neurológicas y psíquicas (como el cansancio, la pérdida de concentración, irritabilidad o depresión).
  8. Contribuye a prevenir el cáncer.

En este último aspecto, es importante destacar que el romanesco, así como de otras hortalizas crucíferas del género Brassica son las únicas que contienen glucosinolatos (tioglucósidos; beta-tioglucósidos y N-hidroxi-sulfatos), que son de gran interés para la prevención del daño celular mediado por diferente agentes carcinogénicos.

Estos componentes, al metabolizarse por la enzima mirosianasa dan lugar a la formación de indoles e isotiocianatos, que son capaces de modular las actividades enzimáticas de biotransformación de agentes xenobióticos que contribuyen a prevenir la formación de substancias cancerígenas y evitan que éstas lleguen a las células clave.

Muchos vegetales contienen estas substancias, sin embargo, se ha hallado que el romanesco contiene hasta treinta tipos de estos agentes bloqueadores.

Diferentes maneras en las que puedes consumirlo

¿Cuál es la mejor manera de comer el romanesco para que conserve el máximo de sus propiedades? Se recomienda consumirlo crudo, ya que la cocción podría paralizar la formación de isotiocianados y la pérdida de nutrientes. Para ello es importante que el romanesco sea de cultivo ecológico para evitar ingerir residuos de pesticidas.

Lo primero es lavarlo y separar los ramos. Tanto crudo como cocido al vapor o, en última instancia hervido (pues pierde más nutrientes), se puede incorporar a ensaladas y salteados con legumbres, arroz y otras verduras.

Si lo vas a cocinar, lo ideal es cocinarlo por 5 minutos como máximo al vapor y, para evitar que siga cocinándose, pasarlo inmediatamente por agua helada.

También hay muchas recetas para hacerlo incluirlo en recetas de cocina como gratinados, sopas o cremas, al igual que se hace con el brócoli y la coliflor. Sin embargo, algunas personas lo prefieren como parte de la decoración aprovechando la belleza de su diseño natural.

Contraindicaciones del romanesco

Las personas que padecen hipotiroidismo deben consumirlas con precaución. Esto se debe a que componentes de las crucíferas, como los isotiocianatos, compiten en el organismo por el yodo. En ese sentido, es preferible que las consuman cocidas y sólo algunas veces por semana, llevando además una buena ingesta de alimentos con aporte de yodo y controlando la interacción con los medicamentos.

Para las personas que se encuentran tomando medicación anticoagulante también es recomendable considerar las interacciones, ya que los índoles pueden aumentar el metabolismo hepático.

Por último, ningún alimento actúa sólo sobre todo el organismo, por es importante llevar una dieta rica en alimentos de origen vegetal, de temporada y de cultivo ecológico para obtener los mejores beneficios de cada uno de ellos y mantener una buena salud.

 

 

Fuente: ECOagricultor

Fotografía: Pixabay

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