El bioquímico y experto en nutrición Ángel Gil ha desmontado en las Jornadas de Gastronomía y Salud del Colegio de Médicos de Cantabria los «mitos negativos» sobre los lácteos y los ha aconsejado, además de que ha considerado una «barbaridad» la disminución de su consumo en un 20 por ciento en España desde el año 2000.

Así lo ha indicado el también presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición y catedrático del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Granada en este encuentro, organizado por el Colegio de Médicos junto a la Universidad Europea del del Atlántico, el Igualatorio Médico y la Academia de Gastronomía de Cantabria.

«Ángel Gil asegura que las bebidas de origen vegetal «no pueden sustituir» a la leche de vaca.»

En el acto, Gil ha explicado que «gran parte de las informaciones que difunden los medios de comunicación, como que el consumo de lácteos aumenta las enfermedades crónicas, son completamente falsas«, según ha indicado el Colegio en un comunicado.

Gil presentó datos de estudios internacionales y aseguró que las enfermedades crónicas son «el gran mal de la humanidad» en la actualidad y provocan 45 millones de muertes al año en el mundo, por lo que «hay que prevenirlas».

Según ha indicado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que si se utilizan los conocimientos actuales se podríamos reducir a la mitad, y que el tabaco, la inactividad física y el descenso del consumo de vegetales y lácteos influyen «muchísimo» en ellas, además de que hay un porcentaje «importante» de la población que «no llega a cubrir las necesidades nutricionales adecuadas».

» Califica la leche de vaca como un alimento con enorme valor nutritivo, con una composición difícil de obtener con otros.»

También ha destacado que hay estudios que demuestran que el consumo de lácteos hace que disminuya la diabetes de tipo 2; beneficia el crecimiento en la infancia; desarrolla la masa ósea y consigue un menor riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer, como el colo-rectal o el de mama, y «no hay nada que demuestre que aumente la mucosidad o la inflamación».

En este sentido, ha calificado la leche de vaca como un alimento con «enorme valor nutritivo«, con una composición «difícil de obtener con otros», y ha advertido que no se sabe lo que va a pasar a largo plazo por el descenso de su consumo».

Además, según ha dicho, «no hay leches vegetales, sino bebidas de origen vegetal» que «no pueden sustituir lo que aporta la leche de vaca».

Con respecto a la grasa, ha dicho que la leche tiene una parte de ácidos grasos saturados, pero es una grasa «interesante y mucho mejor que otras», además de que la leche desnatada tiene «mucha menos grasa y casi las mismas propiedades que la entera».

Sobre tomar otros lácteos en vez de leche, como yogures, ha afirmado que «no está mal, pero también tienen lactosa y un dos por ciento de grasa», así como vitaminas y minerales. Con respecto a los quesos, ha dicho que en ellos no hay lactosas, sobre todo en los maduros, porque se va en el suero que producen en su elaboración, y son una fuente «riquísima de calcio y de fósforo».

Fuente: eldiario.es (Cantabria)
https://www.eldiario.es/norte/cantabria